Fontanel
Here’s the ravine, a stretch of skin
spanning the breach like a footbridge.
Canvas-thin, it trembles with the blood
that runs beneath. Something less tangible
courses there too, a whitewater flume
of images: the stretching housecat;
car keys that sing and catch light;
floorboards knotted with dark, animal eyes;
the window with its shifting square of sky.
All things equal, each thing startling,
and everything unmediated by the mind’s
habitual grapple with why
and so what. You frown at a faded
wallpaper pineapple, and the membrane
flutters harder. I’m careful
when I comb your sparse brown hair.
When I sing your name I borrow a lilt
I’d never use in speech. The words
don’t matter, I’m saying drink me while you can,
like milk. Let me be flesh and flannel,
hands that loosen your tangled blanket.
Know me by scent before you learn my name,
before doorknobs turn into doorknobs,
before the gates knit shut.
Ya lo había puesto hace unso meses en el otro blog, peor por alguna razón en estos días me ha agradado más que de costumbre, lo he leído tanto que sin querer me lo estoy aprendiendo, es que es tan pero tan agradable, pronunciar lo que está en negritas me hace sonreír demasiado, bueno, a decir verdad sonrío con el 80%, pero lo que está en negritas se siente tan rico pronunciarlo, son palabras que disfruto en demasía, es que I’m careful when I comb your sparse brown hair………floorboards knotted with dark, animal eyes; creo que nunca había disfrutado tanto un grupo de palabras, deberían de estar en disco para poder ponerlas en ipod o escucharlas mientras manejo, es que está bien agradable; la primera vez que lo oí sólo escuche: Know me by scent before you learn my name y con eso me conquistó, no he encontrado nada que le llegué a ese verso, ni siquiera encuentro palabras para describir las sensaciones que produce. Es que es mucho mejor que una canción, aún sin música a uno le dan ganas de repetirlo, es como cuando uno repite y repite cierta parte de una canción, pero ahí uno la repite porque la melodía es pegajosa, aquí la sensación es mucho mejor, las palabras salen sin melodía alguna pero suenan tan bien, tienen tanto ritmo que no es creíble.
En definitiva April Lindner sabía lo que hacía, en definitiva.
