Lucharán dos de tres caídas sin límite de tiempo
Debo decir orgullosamente que mi resistencia cervecil se ha incrementado un poco, digo, sigo con una resistencia mediocre, pero ya esta mucho mejor que antes.
Cómo descubri esto? gracias al día de ayer, bebí lo que hace como un año bebí en el mismo lugar y aún en menos tiempo (porque sólo tenía una hora de 2×1 en cerveza porque llegamos tarde) y no acabe tan mal. Digo orgullosamente que esta vez no corrí y corrí por las calles, sólo corrí una vez y me detuve al llegar a la esquina y también digo orgullosamente que caminaba sin problema alguno, no tuve que ser sostenida por nadie.
Y digo, aunque otra vez acabé haciedo del baño en la calle, a pesar de que era la más borracha, esta vez no fui yo la que se salpicó y es más, sucedió algo que me hizo reir demasiado que jamás había visto: una amiga (sobria) decidió hacer también del baño y por alguna razón escogió el sitio que yo había escogido previamente y maldita sea!! se cayó ahí!!. Carajo fue demasiado divertido.
Creo que lo que se llevó la noche fue el vómito blanco. Maldita sea nunca había visto vómito blanco! conozco el origen, pues bebí como un litro de leche para intentar mejorar la situación y digo funcionó, en una hora estaba casi por completo bien y después de vomitar estaba totalmente recuperada, al mismo tiempo, eso fue lo peor de la noche porque carajo cómo apestaba ese vómito! aunque tal vez todos huelen igual, la diferencia fue que no pude atinarle a la taza y me salpiqué (creo que ni siquiera fue salpicada, fue empapada) las piernas de los pantalones. Carajo! el olor era tan fuerte, que cuando subi a auto y baje ventana, mi mamá preguntó si había vomitado. Evidentemente lo negué pasándole la culpa alguien más.
Este hordum, en el cual nos dirigimos al lugar que solíamos ir antes a emborracharnos cada fin de semana pero no habíamos ido en algo así como un año, me hizo dar cuenta de lo viejos que estamos. Ahora no nos pidieron identificación para entrar, todavía recuerdo cómo alguna vez intentamos engañar a hombre de entrada diciendo que nuestro número de cuenta unam (con las credenciales de la prepa) incluía nuestra fecha de nacimiento, y también, esta vez no éramos los más jóvenes, en la mesa de enfrente vimos unos chicos de unos dieciseis años. Algo que también nos hizo notar que nos estabamos haciendo viejos fue que ahora ya no pagamos una cuenta estratosférica, ya todos se controlan al beber en la calle, digo yo no lo hice pero desde un inicio ya sabía que acabaría medio mal, incluso ya nos comportamos como “grandes” hubo pláticas de adicciones imposibles de dejar (los cigarros), quienes fumaban sólo por sentirse grandes ya tienen como un año sin hacerlo y quienes encontraron que el cigarro realmente se disfruta lo siguen haciendo. Incluso hay situaciones de adultos, como mamito que no se ajustaba a ningún horario para ir a exposición próximo semano debido a cuestiones laborales o el choque al coco-móvil que impidió que coco fuera a hordum pues el seguro del hombre que le pegó tardó horas en llegar, caramba, hace un año no hubiera imaginado que algún integrante de la horda se pudiera estar peleando en esos momentos con un ajustador.
Maldita sea es horrible crecer, ahora que lo recuerdo a pesar del trabajo y el dinero que “el lobo” solía pedirnos para poder entrar a bar (No se como permitía que siguieramos entrando, pues siempre pedía dinero al final cuando, aunque la mayoría ya estaba muy borracha, siempre había alguien coherente que lo sobornaba con una cantidad muy pequeña), jamás deseé tener 18 para poder hacerlo libremente, supongo que tiene sus ventajas, digo, aunque jessico tuvo muy poca fuerza de voluntad y me devolvió teléfonos en cuanto llegamos a su casa, fue lo suficientemente racional para impedirme hacer una gran pendejada.
Quitando el vómito (pues aún no se si fue terrible o maravilloso) fue bueno acabar en un estado de medio embriaguez. A pesar de que era la que estaba peor, fue divertido, visitamos un lugar al que no habíamos ido en muchísimo tiempo y trajo recuerdos de todas las veces que habíamos estado ahí: el pésimo grupo que alguna vez tocó, la loca que iba conmigo en secundaria que al encontrármela ahí dijo que se iba a casar, las quejas del hombre que decía “José Luis Boroques” y todas las lágrimas que hace años escurrieron en esa misma mesa. Después en casa de jessico creamos diferentes “emosónicas”, conocí nuevas canciones y oí unas que no había oído en años que se están bajando en este momento y recordé buenos momentos horda: el intento de alguien de meterse a una lavadora, la supuesta fotografía que le tomaron a alguien más mientras hacía del baño en la calle, el famoso ALFONSO Súbete los pantalones y vámonos!!! o el intercambio de secretos que iba a hacer con coco pero que fue un fracaso porque, en sus palabras: Eso ya lo sabía, porque aunque tú no te des cuenta, yo pongo mucha atención a lo que dices, pffff fracaso total. Bueno a pesar de todo fue bueno volver, momentáneamente, a lo antigüito.

“Y la gente comenzaba a gritar, se sentía enardecida sin cesar.”
Carajo, no puedo creer que haya una canción de luchadores.



